1 mes de expansión.
El 7 de agosto emprendí un viaje…
Me monte en un avión un día antes de lanzar mi taller “Desconectar para Conectar”
un espacio creativo donde no solo aprendimos sino que también, dibujamos y escribimos con música, pusimos la mente a pensar y analizar ciertas cosas de nosotros, pero sobre todo… celebramos el portal del león 888, el número de la abundancia infinita.
Extrañamente, el día que viajaba me levanté muy nerviosa, sabía que en Miami estaba la temporada de huracanes y que había uno muy cerca. Abrí los ojos por la mañana y lo primero que hice fue meterme a revisar el clima, aparentemente todo estaba bien, pero yo seguía con el mismo nervio. Cuando me estaba alistando para salir al aeropuerto, en un momento demasiado random, que la verdad ni se que estaba haciendo, la palabra “Jamaica” se plasmó en mi cabeza. Anteriormente, en un viaje de Barranquilla a Miami, había tenido que aterrizar en Jamaica de emergencia porque una persona en el avión no se sentía bien, entonces fue eso lo primero que pensé: un aterrizaje de emergencia en Jamaica. Me dije a mi misma, haz silencio y déjalo ir, no es nada… y me fui al aeropuerto intentando respirar mucho para pasar el nervio que tenía. Inevitablemente, mis papás se dieron cuenta de que yo estaba nerviosa, algo que para ellos también fue demasiado extraño.
Próxima escena, estoy en el avión…
Recuerdo que me puse a ver una serie de violencia de género, “Alba”
y estaba concentradisima en mi serie cuando de la nada, aun con los audífonos puestos, siento un ruido muy fuerte y el avión se mueve levemente hacia un lado.
… Decidí ignorarlo y seguir viendo la serie como si nada hubiera pasado.
Nuevamente, unos minutos después, el mismo sonido… y ni hablar de las caras de las personas a mi alrededor.
Yo, seguía viendo mi serie, pero esta vez pendiente si el piloto decía algo.
El piloto: “vamos a aterrizar en 25 minutos en Jamaica porque uno de los motores del avión dejó de funcionar, afortunadamente lo tenemos bajo control.”
Creo que nunca en mi vida había estado tan calmada en una situación como esta. En ese instante entendí por qué ese mensaje me había llegado mientras me alistaba. Entendí que mis seres de luz no estaban haciendo más nada que entregarme un mensaje para llenarme de calma en un momento de angustia.
Entendí que todo estaba bien y todo iba a estar bien también.
Cada segundo que pasaba sentía más la presencia de todo mi equipo celestial sosteniendome, cada ratito veía números angelicales en mi celular y justo a mi derecha había un señor con internet en su celular y yo iba viendo todos los mensajes que le llegaban con información del vuelo. Aterrizamos en Jamaica, y aunque fue una espera larga y las personas estaban desesperadas… yo seguía en esta grandiosa calma que anhelo volver a sentir cada día.
Después de este susto, porque la verdad es que si fue un susto, para mi venía enfrentarme a este miedo en realidad y con toda a ver qué tanta calma había cultivado. Sin saber que así iba a empezar este mes, yo ya tenía 3 viajes más preparados.
Primera parada: Miami - Puerto Rico (despedida de soltera)
Segunda parada: Miami - Curacao (festival de jazz)
Tercera para: Miami - New York (visita a mi hermana)
6 aviones, 6 vuelos, 6 sustos, 6 pruebas.
Hoy 11 de septiembre, después de un mes viajando, les puedo decir que me siento infinitamente orgullosa de mí, no solo por superar el susto con el que empezaron todos mis viajes, sino también por entregarme la oportunidad de vivir toda esta expansión.
Por la incomodidad, la flexibilidad, la manera de impulsarme a SER.
Por moverme y nutrirme en cada uno de estos lugares.
Por entregarme Amor y por recibir con los brazos abiertos toda esta abundancia del Universo.
Viajar expande la vida, el alma, el corazón, la mente, todo. Y aunque puede sonar muy fácil y divertido también viene acompañado de muchas incomodidades. Este mes entendí que en cada avión todo mi cuerpo reacciona y se inflama inevitablemente y que debo entregarme todo el Amor y la paciencia para regresar a su estado natural, sobre todo moviendo mi cuerpo.
Entendí que antes de montarme a cada avión, hacer una de mis meditaciones de 6 minutos me restauraba la vida entera y se me hacía todo mucho más ligero.
Entendí que mi cuerpo necesitaba comida hidratante en cada viaje, como jugos verdes, frutas o verduras.
Entendí que no hay un lugar donde me llegue más inspiración que sentada en la silla de un avión.
Entendí que puedo permitirme disfrutar de los momentos, pero también aprender a trabajar en mis proyectos en medio del disfrute.
Entendí que las personas que te acompañan en todos los viajes son demasiado importantes.
Entendí que el ambiente no lo hace el lugar, sino la gente.
Entendí que el orden de mis cosas, sea donde sea, le dan paz, estabilidad y pertenencia a mi mente y a mi ser completo.
Entendí que mi cara está tomando el tiempo que sea necesario para sanarse de un desorden hormonal y a nadie en la calle le importa eso, solo lo necesito entender yo.
Entendí que pasar tiempo con mi familia es de los regalos más preciados que tengo en esta vida.
Entendí que soy libre de tomar mis propias decisiones y de ir al ritmo que me plazca, siempre y cuando no afecte a los demás.
Entendí que ser amable es de mis cosas favoritas en el mundo entero.
Entendí que todas mis inseguridades son mentales, porque la gente en cualquier parte del mundo puede sentir mi energía.
Entendí que las cosas simples como una caminata en el parque o un ratito en la playa son de las cosas que más me nutren y me recargan.
Entendí que las cosas materiales al final son cosas materiales, hacemos lo que podemos para cuidarlas pero hasta ahí.
Entendí que si soy hermosa por dentro lo seré intensamente por fuera.
Entendí que vibrarme con el Healy cada mañana hace una inmensa diferencia en mi vida.
Entendí que los momentos a solas conmigo, así sea en la ducha, dentro del caos y el desorden me permiten entregar lo mejor de mi en todos los momentos.
Entendí que New York tiene mucha más magia de la que pensaba, y que Puerto Rico es uno de mis lugares favoritos en el mundo.
Entendí que el calorsito de la gente es demasiado importante para mí en cada lugar que llego.
Entendí que entre más estoy alineada con el Universo y confío que las cosas se me van a dar, más se me dan.
Entendí que preocuparme no me sirve de nada más que alterar mi cerebro, así que mejor pensar positivo.
Entendí que nada ni nadie puede afectar mi estado de ánimo más que yo misma.
Entendí que llorar es uno de los ejercicios más liberadores que existe, al igual que cantar y bailar.
Entendí que muchas cosas no están bajo nuestro control y eso está perfectamente bien.
Entendí que muchas veces las cosas no son como nosotros pensamos, por eso es importante implementar las terapias de alguna manera en nuestras vidas, siempre tener un poco de ayuda externa.
Entendí que cocinar es uno de los rituales más hermosos que podemos cultivar en nuestros días.
Entendí que cuando trabajas en lo que te gusta, no hay nada en esta vida que se de más fácil, y cuando coincides con personas que trabajan de la misma manera eso es una bomba creativa.
Entendí que mi energía sagrada femenina es literalmente sagrada y necesito escuchar todo lo que me vaya pidiendo.
Entendí que los problemas de los demás, son los problemas de los demás, yo me preocupo por los mios.
Entendí que la mejor compañía que puedo tener, soy yo.
Entendí muchas cosas… Aprendí demasiadas.
Después de lanzar un taller enfocado en la abundancia logré experimentar la abundancia infinita en carne y hueso. La vida misma es la mejor experiencia de abundancia, somos la manifestación de la abundancia de la creación. El fiel ejemplo que de algún lugar y de algún creador venimos, o por lo menos de una creación. Lo que yo llamo Dios para mucho puede ser esa fuente de creación infinita de abundancia desde el Amor, siempre desde el Amor.
Y aunque la gratitud es el centro de toda la expansión de esa abundancia, también lo es el recibir, el aprender a entregarnos a nosotros. ¿Saben algo? Como seres humanos nos cuesta mucho recibir. Tenemos una falsa realidad de lo que es la humildad y no somos capaces a veces hasta de recibir un cumplido. Muchas veces se nos hace más fácil entregar que recibir, o bueno por lo menos a mi sí. Al final de este post les dejaré lo que es el significado de la humildad para mi, y aunque me ha costado bastante descrear creencias falsas y antiguas, ahí voy… todo es un hermoso proceso.
Este mes llegó bañado de lecciones y experiencias para mí, como todos en realidad, pero este sobre todo vino lleno de mucha acción. Probablemente después de todo esto me quede un mes encerrada en mi cuarto jajaja pero eso también es parte de la experiencia. Soy más de ir por la vida lento, pero de vez en cuando está bien acelerar un poco para ver las cosas desde otra perspectiva.
Se que el próximo mes será de integración para mi, pero ahora que probé un poco la acción, entendí que puedo hacer muchas más cosas de las que yo pienso. Que mi vida por momentos no es que necesite ir más rápido, pero si cultivando la disciplina, la constancia, el trabajo diario, así sea pausado. Es tan sencillo como salir de la casa un Domingo, aunque suene muy básico, los domingos usualmente para mi son de estar en la casa, este domingo que acaba de pasar estaba en un museo en NYC con mi hermana y después fuimos a cenar carne, comida que antes ni la podía ver.
Mis amores, lo único constante en esta vida es el cambio… de eso si estamos seguros.
Gracias por leer mis aventuras,
y espero que muchas cosas resuenen con ustedes.🫀

