La verdadera abundancia mi amor.
Van varios días en los que no me siento a escribir, por lo menos no algo que me sintiera preparada para publicar.
Agosto ha sido un mes extraño porque aunque la abundancia siempre es infinita, por momentos nos perdemos de verla por estar mirando al otro lado.
Esa es justamente la lección sobre la que quiero hablar hoy… como se pierde lo visible y se convierte en invisible después de tanto tenerlo.
Es justo lo que llaman “tomar las cosas por sentado.”
¿Cuántas cosas en la vida tomamos por sentado en el afán de querer más y más, con el fin de satisfacer a nuestro ego?
La abundancia se esconde en muchas cosas que obtenemos gratis y aún así a veces sentimos que nos hacen falta otras.
La realidad es que no nos hace falta nada… como estamos, estamos completos, o es que tú crees que nuestro creador nos ha creado a medias?
La abundancia es un infinito potencial, eso sí está claro, siempre se puede poner mejor, expandirse, evolucionar. No hay límites, pero ojo… si podemos poner barreras, sobre todo mentales.
La carencia y la abundancia son estados naturales del ser. Los humanos, por naturaleza, ya somos abundantes. Pues somos una representación y una manifestación de la creación de Dios en la tierra. Cuando vivimos agradecidos por tanta abundancia esa abundancia se multiplica… pero, cuando vivimos en carencia, sintiendo que nos hacen falta ciertas cosas en la vida, entonces ahí empezamos a multiplicar esa energía de carencia, bloqueando el flujo natural de la vida.
El agradecimiento, es la mejor herramienta para vibrar en la abundancia y dejar atrás la carencia. Entender que todo lo que necesitas está a tu alcance y todo lo que puedes soñar lo puedes crear, solo basta con creerlo posible, porque al final todo está disponible para ti, el Universo te lo tiene preparado.
¿Saben que pasa? Muchas veces nosotros mismos no lo vemos posible… Pensamos que eso que soñamos no está disponible para nosotros. Muchas veces incluso, ya tenemos muchas de las cosas que anhelamos, solo que andamos tan desconcentrados de lo que es verdaderamente importante que no cambiamos la perspectiva para observar todo de una manera distinta.
Esta ha sido mi mayor lección de abundancia en el mes #8 (agosto) mes de la abundancia infinita. Me había costado demasiado darme cuenta de algo tan visible, la abundancia no es una meta o un destino, la abundancia es una mentalidad desde la cual vivir. Un estado del ser. Una verdad tangible. El solo hecho de existir aquí en la tierra ya es un milagro, eso de por sí es la abundancia más infinita que experimentamos cada día.
