El arte de los domingos 07/07

Si me preguntaras qué día me gusta más entre el viernes y el sábado, pues te diría que el domingo. 


Técnicamente… Los viernes y los sábados son los días “divertidos” del fin de semana… ¿cierto? 

Pero para mi, lo verdaderamente divertido siempre ha estado en ir más despacio… en disfrutar los días lentos, especialmente los de lluvia. 


Para mi, todos los días pueden ser como un domingo…  es mi día favorito de la semana, y empezar este camino tan romántico en el que me he dedicado a hablar y a escribir del Amor… también fue una leve excusa para romantizar un poco más mi vida, vivir días lentos llenos de poesía, escritura, música e inspiración. 


Conectar. Siempre conectar. 

Conectar conmigo, con los demás, con otros planos, con seres llenos de luz infinita y Amor, siempre mucho Amor.  


En cada paso que doy me voy transformando y comprendiendo que la vida es nuestra perfecta creación, que todo aquello que vamos imaginando lo vamos creando, porque nuestra mente tiene tanto poder que puede materializar nuestros pensamientos. 


Me di cuenta que por mis propios méritos podía llegar dónde quisiera, siempre y cuando estuviera dispuesta a trabajar por ello, pero sobre todo dispuesta a creerlo posible. 


Me di cuenta también que no hace falta matarse trabajando para lograrlo, sino que lo verdaderamente importante es disfrutar el proceso sin juzgarte, culparte o presionarte… sino comprendiendo que a un ritmo más pausado, con paciencia y mucha gracia puedes llegar a lugares más poderosos. 


Poder… no hablo del poder de tener el control, hablo del poder que significa que tú SÍ puedes. El poder que impulsa, que empuja, que te da las ganas para darlo todo por triunfar. 


Triunfar… no hablo de ganar siempre, sino de ganar incluso cuando se “pierde” justo ahí cuando las cosas no salen como esperábamos, pero comprendemos que salieron como debían y no hay nada más perfecto que eso, confiar.


Confiar… no hablo de creer todo lo que te dicen, hablo de creer que todo es posible mientras lo creas posible. 


Creer… justo eso, creer en lo que sueñas, en lo que visionas, en lo que imaginas, en lo que planeas, en lo que plasmas, en lo que creas, CREER EN TI, en tu potencial, en tu poder de creación, en tu fuerza, en tu valor. 


Hoy estoy aquí sentada frente al mar pensando qué fácil en realidad es llevar la vida cuando te disfrutas el camino, cuando te sientes merecedor de tus experiencias, y crees tanto que todo es posible para ti que al final lo terminas creando.


Hoy sentada aquí mirando el infinito poder del mar, encuentro la magia que se esconde en el infinito poder que somos como seres, seres integrales con mente, alma, cuerpo y un grandioso espíritu que nos une y nos conecta con todo lo que nos rodea. 


Hoy aquí… sentada solo puedo pensar en cómo nos limitamos tanto nosotros mismos al conformarnos con menos de lo que sentimos merecernos por miedo a no recibir lo que merecemos, por impaciencia a esperar o por falta de confianza para creer.


He sido, una de esas personas que siente que las cosas no son posibles para mí, y así mismo he manifestado en mi vida situaciones que me han demostrado a golpes que SI lo merezco… que si es posible todo lo que yo crea posible en mi vida, porque al final soy yo quien va dibujando las situaciones con mis pensamientos.


He sido una de esas personas que con falsa humildad y empatía me he conformado, me he quedado en lugares donde ya no estaba vibrando en la misma sintonía, he sentido un grandioso miedo a salir de mi zona de confort. 


Hoy, me doy cuenta que la vida es como un baile, vas fluyendo cada día con la canción que tú mismo decidas poner.

Que la vida es un grandioso regalo… solo cuando te abres a recibirlo. 

Que entre más intención le pongas a todo lo que hagas, más intenciones tendrás para vivir. 

Que no tiene nada de malo por momentos no sentirse bien, lo importante es reconocer la emoción y darle el espacio necesario para transitar… porque eso son las emociones, visitas que vienen de paso… no para quedarse instaladas. 


Entre más disfruto el camino en los pequeños detalles, más grandes se hacen los detalles que no son pequeños. 


Permitir… permitirte… darte espacio, darte chance, darte campo, dártelo todo a ti siempre, todo lo que intuitivamente vayas necesitando. 


Sabes? Hay un grandioso superpoder que tenemos todos los humanos pero no todos lo sabemos… la intuición. 

La intuición es como una brújula que te va guiando intuitivamente en tu camino por la tierra, es como una luz en medio de la oscuridad que te dice: es por aquí. La intuición no tiene mucha explicación, es más que todo un experiencia, necesitas sentirla para entenderla. Es el lenguaje del alma. La intuición se siente en el cuerpo, cuando todo vibra y resuena de una manera positiva para ti, cuando sientes que por ahí es o que por ahí no es, esa es tu intuición guiándote.  


Se esconde un grandioso potencial en nosotros los humanos que nos toma múltiples experiencias en el camino de la vida para poder entenderlo cada dia mas. Lo vemos en la gente mayor ¿cierto? 

Cuánta sabiduría se esconde en la experiencia, en los errores, en los caminos… 

Entre más vivimos, más aprendemos.

Entre más aprendemos, más creemos. 

Entre más creemos, más creamos. 


Aunque suene demasiado cliché… siempre lo digo, si lo crees lo creas.

Porque esto no es nada sobrenatural, es el orden de la vida, la ley de causa y efecto. 

Cuando trabajas por algo y no te rindes sino que te permites sentir cada momento al máximo, te vas disfrutando ese camino de autodescubrimiento, con mucha intuición y gracia te vas moviendo pasito a pasito sin afán… Ahí, te darás cuenta que el Universo tiene todo disponible para ti, solo hace falta que tú lo puedas ver y que en el camino nunca pierdas la Fe. 

 

CREAS… una palabra muy poderosa, de creer y de crear…

Creer que es posible y crear lo que anhelas, crear tus deseos, manifestar tu vida, tus sueños, tus deseos. 


Suena muy sencillo porque lo es… todo está al alcance de tu mente siempre que tu mente lo vea alcanzable, al final… los límites de tu vida los pones tú. 


No te preguntes cómo, eso es problema del Universo, tú solo pregúntate qué y así mismo se irán abriendo todas las posibilidades mientras vayas disfrutando el hermoso proceso que es vivir.


Ese es justamente el arte de solo vivir.