Tary🫀



En estos días que han pasado me he estrellado con la insaciable realidad de encontrar mis emociones revolucionadas, pero dentro de esa maravillosa revolución me he encontrado con regalos tan grandiosos los cuales no quiero dejar pasar, sino más que nada agradecer. 


Mi vida ha sido un constante sube y baja de emociones en el que en cada momento cuando pienso que las emociones ya están estables aparece algo nuevo para enseñarme y mostrarme que la vida es justamente eso, un camino emocional. Un camino en el nos enfrentamos a emociones que se sienten ligeras y en otros momentos a otras emociones que se sienten un poco más pesadas. 


A mis 28 años de vida puedo decir que aunque me considero una persona joven y llena de vida, ya ha sido mucho lo que he vivido. He visitado lugares en mi andar a los cuales no les veía una salida, pero tengo la grandiosa satisfacción y el orgullo de decir que siempre la he encontrado, porque aunque no la pueda ver siempre me he dedicado a crearla. 


Ayer, hablaba con una de mis mejores amigas y me decía “Tary has pasado por tanto y no te he visto derrumbarte, siempre has buscado la manera de salir a flote y lo has logrado… ¿Sabes? Nunca te lo digo, pero me siento inmensamente orgullosa de ti, porque se que has entregado cada fibra de tu Ser para ser la persona que hoy eres, y la persona que eres en tu interior se ve y se refleja en tu exterior… es visible y evidente ante cualquier vista.”

Ella… ha sido una de las personas que me ha recalcado esto en los últimos días, pero me encuentro con el grandioso privilegio de haber escuchado esto no solo de ella, sino de muchas de las personas que me aman y me rodean. 


Estos comentarios me han dejado con la cabeza pensativa pero con el corazón explotando de Amor, Amor por ellos por supuesto, pero más que todo Amor por mi. 


Aunque yo sepa perfectamente lo que valgo y la clase de persona que soy, tenga claro mi rumbo y la misión que quiero cumplir en este transitar por la tierra, hay momentos en mi vida en los que así como cualquier persona, pierdo el rumbo…


Hay momentos en mi vida en los que dudo. 

Hay momentos en mi vida en los que me cuestiono. 

Hay momentos en mi vida en los que me pregunto si lo estoy haciendo bien. 

Hay momentos en los que desconfío. 

Hay momentos en mi vida en los que sufro. 

Hay momentos en mi vida en los que me nublo. 

Hay momentos en mi vida en los que se me van las ganas. 

Hay momentos en mi vida en los que me encuentro a oscuras sentada frente a mi sombra y no con ella detrás de mi. 


Se que así como a mi, esto es algo que nos pasa a todos… y es en esos momentos cuando más busco conectarme con el mundo celestial para conseguir una red de apoyo que me sostenga cuando yo no me puedo sostener. 


Estas personas, estas palabras, estos momentos, son Ángeles que Dios pone en mi camino para regresarme el aliento cuando a mi me falte el aire, y hoy quiero agradecer por esas personas, esos momentos, esas palabras que me han regresado la vida a la vida… que me han recordado lo que por momentos yo puedo llegar a olvidar. 


Con este mensaje solo quiero recordar una cosa, y es justamente la importancia que tiene la salud mental para cada ser humano en esta tierra, sin librar ninguno, porque aunque algunos sientan su mente más fuerte y estable que otros… todos siempre en algún momento nos enfrentamos a la oscuridad. 


Queridos amigos,

FAMILIA,

porque cada persona que me lee,

que me sigue,

que me escucha para mi es familia…

NUNCA den por sentado la importancia de la SALUD MENTAL.


- Nunca se olviden que el cuerpo se nutre, pero la mente y el Alma también.


- Nunca pierdan un chance para invertir en la salud mental tanto como lo hacen con la física.


- Nunca sientan que los profesionales son para los locos, porque todos tenemos algo de locura en nuestro ser.


- Nunca se alejen de la Fe, al contrario, acérquense cada día más a ella… porque incluso cuando nuestras manos estén vacías seguimos teniendo esperanza. 


- Nunca permitan que nada ni nadie los apague, porque cada ser humano en esta tierra vino a brillar de alguna manera. 


- Nunca tengan miedo a ser vulnerables, porque la vulnerabilidad es la verdadera valentía. 


- No callen, no escondan, no repriman sus dolores… porque al momento de hablarlos ya los están sanando. 


- Nunca se hagan los fuertes, porque la verdadera fortaleza no se encuentra en esconderse sino en demostrar. 


- No vivan para los demás, vivan para ustedes, porque al final cada quién está viviendo consigo y tu mente es un lugar donde solo tú puedes entrar. 


- Cuiden su mente tanto como cuidan su cuerpo, cuiden su mente como cuidan su hogar. 


- Cuiden su Alma tanto como cuidan a su familia.


- Ámense a ustedes mismos así como aman a sus padres, a sus parejas, a sus hijos. 


- No esperen perder lo que aman para darse cuenta lo que perdieron. 


- No esperen que alguien se muera para llorar su partida y valorar su presencia. 


- Sacúdanse, estréllense, sientan, sientan todo lo que sea necesario. 


- No se hagan los ciegos y los sordos ante sus emociones, al contrario… entréguenle toda la atención que necesiten. 


- Cuiden sus niños internos tanto como cuidarían a un niño de verdad. 


- Nutran su espíritu y ténganse mucha paciencia. 


- Aférrense a Dios… a la Fe, a la confianza de que hay seres superiores a nosotros sosteniéndonos en este transitar. 


- Regálenle vida a su vida porque al final la vida es el más grandioso regalo que tenemos en nuestras manos. 


- Olvídense de lo material y recuerden lo que de verdad hace sentir, lo que verdaderamente hace sus almas vibrar. 


- Llenen de Amor pero también llénense de Amor a ustedes en cada paso, en cada elección. 


- Caigan todas las veces que sean necesarias pero caigan con la certeza de que siempre se podrán levantar. 


Que no les tiemble la vida para valorar cada segundo, para honrar cada minuto, para agradecer por estar aquí. La vida es un ratico y no hay tiempo para desperdiciar intentando no sentir. 


No se hagan los fuertes… mejor séanlo al encuerarse y ser vulnerables, al decir no estoy bien, al tomar acción para cambiarlo. 


Repito nuevamente:

NO TENGAN MIEDO A PEDIR AYUDA. 

NO TENGAN MIEDO A NO ESTAR BIEN. 

Tengan más miedo a callar, actuar y avanzar sin afrontar. 


Si algo he aprendido es que en esta vida todos tenemos derecho a caer las veces que sea necesarias y así mismo la grandiosa oportunidad de volvernos a levantar. 


Les digo algo… en algún momento de mi vida pensaba que estar bien era una manera de mostrarme fuerte y valiente, pensaba que la verdadera fortaleza se escondía en no sentir nada y hacer como si las cosas no me importaran. Pero la vida misma… se ha encargado de mostrarme que sentir es el mejor regalo que me ha sido entregado y que yo misma me puedo entregar, por eso decidí abrir canales como un podcast, un blog y hasta un Instagram donde yo pudiera compartir con los demás mi vulnerabilidad y de esa manera inspirar a los demás a hacer lo mismo. Y en esa hermosa vulnerabilidad, no solo me he dado conocer sino que también me he permitido conocerme… He logrado entender que no está mal sentir, ni siquiera sentirme mal, tener altos y bajos emocionales, porque si fuera así ni siquiera tendríamos un corazón emocional y espiritual. Hoy entiendo que cuando me comparto logro tocar no solo mi corazón sino muchos corazones más, y no entienden ustedes el orgullo que eso genera para mi. 


No es el orgullo de tener millones de seguidores y ser la más popular en números, es el orgullo de saber que aunque mi comunidad se seguirá expandiendo mucho más… dentro de ella ya existen corazones a los que estoy llegando, los que estoy tocando, los que están sintiendo conmigo y valorando mis palabras. 


Más que sentirme orgullosa de la Tary que veo en el espejo cada mañana, es el orgullo de ver la Tary que visiono a través de mis ojos en mi interior. Esa niña inocente que hoy ya se ha convertido en una mujer hecha y derecha que se hace cargo de sí misma… sola… como una adulta responsable.

Esa Tary que cuando sabe que no está bien destapa sus herramientas y encuentra la manera de estarlo.

Esa Tary que acepta que necesita ayuda cuando se siente sola. 

Esa Tary que se da tiempo y espacio para respirar. 

Esa Tary que acepta y aprende de sus errores. 

Esa Tary que entiende la importancia de su salud mental. 

Esa Tary que sabe lo que se merece y trabaja para conseguirlo. 

Esa Tary que visiona, que sueña, que vive de la Fe. 

Esa Tary que se refugia en Dios, en sus Ángeles, en sus seres de luz. 

Esa Tary que vino a ser luz también para los demás. 

Esa Tary que construye y no destruye. 

Esa Tary que vive del Amor y de la compasión. 

Esa Tary que honra cada segundo de su vida porque tiene claro que la vida es un ratico y no sabe hasta cuando la podrá disfrutar. 

Esa Tary que se levanta cada mañana con sueños, metas, propósitos. 

Esa Tary que comprende que esta vida no es solo material. 

Esa Tary que ha sido ejemplo… pero más que un ejemplo para cualquiera… un ejemplo para ella misma. 


Hoy, es uno de esos días en los que miro hacía atrás y digo: 


Wow Tary, estoy orgullosa de ti. 

De la mujer y el Alma que eres. 

De tu luz. 

De tu vida. 

De tu Amor. 

De tu existencia. 

Estoy orgullosa de tu consciencia por aportar algo grande a esta humanidad. 

Tu necesidad de ser cada día un mejor ser humano. 

Agradezco por tu luz, por tu sonrisa, por tu mirada… por tu gracia.

Te amo… y cada día que pasa, te amo más🫀