La frecuencia del Amor…🫀
El Amor es la frecuencia de más alta vibración… de hecho es la vibración perfecta a la que todos queremos llegar, porque es la misma vibración desde la cual fuimos creados y comenzamos a existir en este plano que llamamos “tierra.”
Veámoslo de esta manera… en algún momento fuimos un alma sin un cuerpo, un alma con vida pero sin cuerpo… Quizás un alma que se estaba tomando un descanso de tantas vidas vividas, me atrevería a decir que esa es la realidad, pero la idea aquí no es hablar sobre la reencarnación. Cuando nuestra alma hizo el acuerdo con Dios de venir a visitar la tierra y encarnar en un ser perfecto como un bebé recién nacido… la frecuencia del Amor estaba completamente presente, vibrando a través de ese ser tan puro e inocente que apenas llegaba con las intenciones de vivir.
A medida que vamos creciendo ese bebe se va llenando de mucha información con la cual no llegó, porque al hacer un acuerdo de estar aquí en la tierra el alma de ese bebé acordó olvidar todo lo anterior vivido, en cualquier vida pasada, vidas que todos tenemos simplemente no recordamos. Con toda esa información, ese bebé se va llenando de miedos, de inseguridades, de alegrías, de tristezas, de creencias, de patrones, de dependencias, de estándares, de reglas, de todo lo que sus papás le vayan enseñando basado en lo que a ellos le enseñaron también… Al final, si lo pensamos, ese bebé se va llenando de cadenas.
Cadenas, cadenas, cadenas que van amarrando a ese bebé y atándolo a ciertas limitaciones que ni ese bebé mismo sabe si eligió o no, porque bueno… es un bebé.
Va pasando el tiempo y el bebé ya no es un bebé sino un niño… un niño que sigue viviendo como sus padres, bajo lo que sus padres le digan hasta que se convierte en un adolescente. Wow, y ahora ese adolescente llega a revolucionarlo todo… es por esto que dicen que los adolescentes son “difíciles” son “complicados” son “rebeldes” pues obvio! Es por fin el momento de su vida donde comienzan a darse cuenta que están viviendo bajo el régimen de sus papás, no solo fisicamente sino tambien mentalmente, emocionalmente y en todos los mentes son una “copia” de sus papás hasta que ellos mismos empiezan a cuestionarse si de verdad están o no de acuerdo con muchas cosas.
Hay ciertos adolescentes a los que se les permite tener una libertad, hay otros que la reclaman bajo todo costo, hay otros que se quedan cómodos en el lugar que están, hay unos que maduramente toman lo que resuena con ellos y van soltando lo que no… pero todos van descubriendo una nueva identidad de sí mismos, que no los define por lo que sus padres o familiares les enseñaron, sino por lo que ellos creen que son. Es por esto, que muchos de los adolescentes sufren de ansiedad y es una de las edades más cruciales para la salud mental, porque ni ellos mismos saben quienes son, qué son, y al final se les exige demasiado en esa época de su vida, porque encima de todo deben definir qué quieres “ser cuando grandes” es decir… que van a estudiar en la universidad… ¿Cuánta presión no?
Y en ese camino tan complejo… ¿dónde va quedando la vibración del Amor con la que comenzamos?
¿Dónde va quedando el bebé puro e inocente que no sabía nada a lo que venía a enfrentarse?
¿Dónde va quedando esa alma que solo quería llegar a la tierra porque Dios le dijo: es tu momento?
Se nubla, se pierde, se confunde entre tanto y la frecuencia de su vibración va bajando.
Pues claro… no toda la vida de esta Alma está perdida, ni toda su vibración es bajita, lógicamente hay momentos en los que la vibración sigue alta, vibra en el Amor, siente alegría y emoción por las cosas que vive, que siente, que recibe, que entrega… pero la pureza e inocencia con la que esta Alma llegó vibrando a la tierra se va perdiendo en esta realidad.
Ahora, esto suena mucho peor de lo que en realidad es… porque para conectar con la frecuencia del Amor solo es necesario ir a la fuente, regresar al comienzo… y el comienzo es nuestro Creador, lo que muchos llamamos Dios.
Pero, ¿Quién es Dios? ¿Es Dios alguien o algo?
Para mi, Tary Ann Tarud, Dios es eso con lo que comenzamos… una vibración, la más alta vibración de Amor incondicional, la energía más poderosa de Amor que conforma el Universo, el creador del Amor, el responsable de la frecuencia, el origen de donde vibra ese Amor que está disponible en cantidades ilimitadas para todo el Universo y más allá.
Sin Dios no habría Amor, y sin Amor no estaríamos aquí, punto.
Y ahora… otra pregunta: ¿cómo nos conectamos con Dios? Más aún cuando no estamos vibrando tan alto para llegar a esa frecuencia del Amor.
Sencillo… siempre se puede llegar a la frecuencia del Amor, porque desde ahí fuimos creados, esa frecuencia está escondida dentro de nosotros mismos, eso es lo que nos conforma… simplemente necesitamos encontrar nuestras maneras, nuestra herramientas, nuestros métodos para reconectar con nosotros y llegar a esa frecuencia que se esconde dentro de nosotros mismos. Cuando elevamos nuestra vibración logramos conectar con la frecuencia del Amor… con nuestro origen, con Dios. Está todo tan perfectamente creado que cuando nos conectamos con nosotros mismos ya logramos conectar con Dios… porque ahí está Dios, el responsable de nuestra creación, conectado infinitamente a nosotros en la frecuencia del Amor.
El otro día estaba viendo una serie que acabo de terminar y me tomé todo el tiempo del mundo para verla porque en realidad quería entender cada detalle de ella… “The Chosen” es la serie que muestra el camino y la historia de Jesús. Entendí tantas cosas después de verla, pero en este momento solo quiero recalcar una… la más importante en realidad… Después de que Jesús se paraba frente a millones de personas a hablarles sobre todo aquello que traía para enseñar se desaparecía por unos días en la naturaleza. Se quedaba en una plena solitud en la que solo eran Él y Dios conectando en la naturaleza. Todos tenemos la grandiosa oportunidad de experimentar esa solitud… todos tenemos un canal directo con el cielo donde podemos conectar con Dios, con Jesús, con nuestros arcángeles, ángeles e incluso y más que nada con nuestro ser superior, porque todos tenemos un ser superior, una versión elevada de nosotros mismos.
En el cielo no existe ni el tiempo, ni el espacio, todo se desarrolla en una secuencia espaciotemporal perfecta y tu alma en algún momento, antes de tener un cuerpo… vivió allá en ese tiempo en ese espacio sin tiempo y espacio. En ese mismo lugar, tu alma dejo una grandiosa cantidad de sabiduría para poder venir a la tierra a desarrollarse como un ser humano con cuerpo y mente, pero tu Espíritu sigue conectado con ese lugar, tu alma sigue conectada con ese lugar, y ese es un lugar al cual siempre puedes recurrir para encontrar sabiduría divina.
Los humanos pensamos que el cielo está intensamente alejado de nosotros, que es por allá después de las nubes cuando miramos hacia arriba y sigue al infinito… yo viví pensando eso mucho tiempo de mi vida, y saben algo? Estamos TAAAAN equivocados… el cielo comienza dónde nuestro cuerpo termina… justo ahí frente a tus ojos es el comienzo del cielo. Todos los humanos somos un canal directo de conexión con ese mundo celestial, porque al final también somos parte de ese mundo celestial solo que no lo podemos ver tan claro como vemos con nuestros ojos humanos.
No necesitamos ir al otro lado del mundo para conectar con Dios y llegar a la frecuencia del Amor, solo basta con quedarnos unos minutos a solas y en calma para poder sentirlo y escucharlo.
Si lo pensamos de esta manera… así como Dios nos creó a nosotros los humanos, también creó todo lo que nos rodea… los objetos, los lugares, LA NATURALEZA… Esa es la más perfecta e inocente representación de Dios. Si nos sentamos a apreciar la manera tan perfecta en la que la naturaleza está creada y funciona por sí sola, podemos llegar a apreciar lo mágica que es la frecuencia del Amor… lo mágico que es Dios.
¿Cómo algo tan lindo como una mariposa puede existir e ir volando por ahí?
¿Cómo algo tan natural como un mar puede purificar el alma?
¿Cómo algo tan perfectamente como el sol puede iluminarnos la vida?
Es perfecto… porque todo lo creado por Dios y su frecuencia perfecta del Amor es perfecto también.
Ahora les digo para finalizar, si estamos completamente conectados a Dios que es la fuente, el Creador, el encargado de que todo exista, al final entonces de qué estamos separados?
Si somos un todo con Dios… ¿Qué nos separa de todo lo que nos rodea?
Si nosotros somos Amor, pues entonces todo lo creado por el Amor, por nuestro Creador que es Dios, también es Amor.
El día que entendí esto… mi vida cambió: no existe separación.
Por eso existen las “coincidencias” las “Diosidencias” las “sincronicidades” porque nada está separado de nada y todo funciona perfectamente como está destinado por Dios a funcionar. Entre más entendamos esto y más podamos conectar con la frecuencia del Amor, más experimentamos milagros en nuestras vidas. Porque solo basta ver lo que no estamos viendo para entender lo que no estamos entendiendo. Nadie nos enseña esto en el colegio, nadie nos enseña esto en las iglesias, nadie nos enseña esto en la política, nadie nos enseña esto en televisión… estas son verdades que solo se hacen visibles ante la Fe, cuando crees, cuando vibras, cuando sientes.
Estas son realidades que pueden parecer muy sobrenaturales, pero es que la vida de por sí ya es sobrenatural… tomamos por sentado el grandioso milagro que es experimentar la vida como tal porque creemos que eso es lo común y crecimos viéndolo en nuestro entorno cada día… pero les digo algo, nunca tomemos por sentada la vida, porque la vida misma es la más grandiosa manifestación de Dios vibrando en la frecuencia del Amor perfecto, y ese es un milagro que experimentamos cada día.
Solo basta creer en ti para creer en Dios.
Solo basta conectar contigo y vibrar en la frecuencia del Amor para conectar con Dios.
Vivimos buscando respuestas afuera y todas las respuestas están dentro de nosotros porque es justamente ahí dónde vive Dios.

