Una persona con ansiedad.

Una persona con ansiedad solo quiere ser abrazada. 


Una persona con ansiedad, no quiere ser escuchada porque ni siquiera quiere hablar. 


Una persona con ansiedad, no quiere que le digas nada, porque sus oídos oyen sonidos, pero en realidad no escuchan lo que se dice.


Una persona con ansiedad, se aísla porque se siente cansada, y aunque no entiendas de dónde saca tanto sueño, es real… pensar tanto cansa demasiado.


Una persona con ansiedad se tomará todo lo que digas personal, porque no encuentra diferencia entre una ofensa y un consejo. 


Una persona con ansiedad no tiene ganas de moverse, porque su mente va tan rápido que no puede enviarle una señal al cuerpo para moverse. 


Una persona con ansiedad, no le ve salida al problema, porque el problema se ve mucho más grande que la salida. 


Una persona con ansiedad responde en automático porque cuando le hablas… automáticamente no te quiere responder. 


Una persona con ansiedad no quiere saber nada del futuro, porque a duras penas está logrando trabajar con el presente. 


Una persona con ansiedad solo quiere Amor, mucho Amor y comprensión… porque solo cuando logras tocar el Alma de una persona con ansiedad, puede esa persona regresar a su cuerpo. 


Una persona con ansiedad no quiere tener ansiedad, así que no le pidas que la calme o la controle. 


Una persona con ansiedad puede ser tu peor enemigo, porque sin querer queriendo ya es enemigo de sí mismo.


Una persona con ansiedad prefiere el silencio y la compañía antes que las palabras, porque a duras penas sabe lo que dice. 


Una persona con ansiedad no necesita más pensamientos de los que ya tiene. 


Una persona con ansiedad sabe que necesita ayuda, el problema es que no sabe como lo pueden ayudar.