Todos somos pieza clave.

La gasolina del corazón indudablemente es el Amor… y no hablo precisamente de el Amor que viene de una pareja o de una persona externa, hablo del Amor que se construye al estar bien contigo y siendo fiel a ti. 


Mi corazón sonríe cuando comparto momentos con las personas que amo, pero más aún cuando sé apreciar esos momentos con las personas que amo. 


De la vida he aprendido que en muchas ocasiones me he sometido a estar donde no quiero estar y a la única persona que en realidad le soy infiel en esos momentos es a mi. En otros momentos, he estado en lugares por culpabilidad, por sentir la necesidad de cumplirle a los demas, pero no me termino cumpliendo a mi. He aprendido también, que cuando se lo que quiero, sé donde quiero estar y con quién también. 


Abril indudablemente ha sido un mes intensamente movido para mi, no solo porque fue mi cumpleaños sino también el de mi hermana una de las personas que más amo en este Universo, mi hermanita que ya no es tan hermanita… ambas tan similares pero tan diferentes. En este contraste entendí que uno no necesita ser exactamente igual a las personas que ama para poder disfrutar con ellas, ni mucho menos tener el mismo interés por los mismos planes y sueños… pero si algo de verdad comprendí es que cuando uno está en paz con uno mismo y tiene claro lo que es, todos los momentos de la vida son llenos de gozo y gracia. 


Indudablemente, mi mas grande terapia es estar con mi familia, y no es precisamente porque todos seamos iguales, porque literalmente somos todos completamente diferentes, es sencillamente porque cada quien puede ser auténticamente lo que es sin miedo a expresarlo. Nuestras conversaciones son completamente abiertas y me llena de un intenso orgullo ver como cada día, al evolucionar uno, vamos evolucionando todos. Así es como se desarrolla un verdadero equipo.


De los 5, soy yo cada año la primera en cumplir… este año aprendimos una tradición de cumpleanos que ha recargado nuestros corazones de un Amor infinito: la de decirle unas palabras al que cumpla expresando todo lo que tengamos guardado para decirle, ESE indudablemente fue el momento más icónico no solo de mi cumpleaños, sino del de mi hermana también… tanto así, que ni siquiera lo grabé. El tener la facilidad de expresar nuestro amor y nuestra gratitud entre todos, con la ligereza de poder ser vulnerables el uno con el otro, es el mejor regalo que Abril me ha dejado, pero no fue solo Abril. 


Hace 4 años, a duras penas nos deciamos te amo, pero hay golpes en la vida que sacuden tanto que transforman tu vida para siempre, y eso fue justamente lo que le pasó a mi familia. Nos tomó estar al borde de perder uno de nuestros miembros para entender el valor que existe en tenernos los unos a los otros a diario. Nos tomo pasar varias tormentas para poder ver la luz que se esconde en cada muestra de cariño. Nos tomó separación para poder integrarnos. La vida es tan mágica y preciosa tal y como es, que uno nunca sabe con que te va a sorprender… lo que sí les puedo asegurar es que de toda situación que vemos como “mala” en esta vida pueden salir millones de situaciones positivas, una infinidad de regalos y de sorpresas que ni siquiera habíamos contemplado.


Muchas veces en la vida preferimos ser las víctimas antes que los triunfadores porque pensamos que no tenemos otra opción. Vemos las adversidades como castigos cuando en realidad son premios del cielo para nosotros. Vemos las enfermedades como consecuencias de algún karma o un mal que estamos pagando, sin siquiera saber que somos nosotros mismos los que estamos causándola al desconectarnos físicamente, mentalmente y espiritualmente de nosotros mismos. Se nos hace más cómodo resignarnos a perder que descifrar cómo estamos ganando, y quedarnos en el papel de víctima antes que asumir la responsabilidad de ser creadores. Preferimos silenciar la mente con distracciones externas, antes que ir hacia nuestro interior y encontrar respuestas que incomodan. Podemos ser felices con tan poco pero siempre queremos más y más. 


Es un hecho que vinimos a este mundo solo siendo y existiendo, llegamos sin nada material en nuestras manos, pero también entiendo hoy perfectamente que todos venimos a este mundo con una misión, y eso es algo que mi familia me ha enseñado a entender. Precisamente porque somos todos tan diferentes y tan especiales, entiendo que en este rompecabezas si falta alguna de las 5 piezas, todo se desarma y nada sería igual. Así mismo con todo en este Universo perfecto en el que vivimos… todos somos una pieza fundamental creada por Dios para el beneficio de todos. Si todos estamos aquí es porque aquí es donde tenemos que estar, y porque tenemos una misión especial cada uno. Esta filosofía la vengo aprendiendo para entender a tener confianza en todo y poder soltar el control, y hoy la quiero compartir con ustedes. 


Si todos los seres en este mundo hoy estamos aquí, es porque somos una pieza fundamental de este rompecabezas que es el Universo… así como funciona la naturaleza y toda la cadena alimenticia… donde sin un animal los demás se mueren, sin una planta nadie come y sin los árboles nadie respira. Decir que alguien sobra en este Universo sería un error, porque incluso hasta esas personas que lastiman a los demás tienen alguna misión por cumplir. No podemos cuestionar lo que es porque sino no fuera. Por eso, lo mejor que podemos hacer es agradecer y hacernos responsable de nuestra tarea: nosotros mismos. Porque no somos responsables de nadie más que de nosotros mismos, pero debemos entender que sin el otro no estaríamos aquí. 


Todos somos una pieza clave de este hermoso rompecabezas que es la vida. 


Y desde ese punto deberíamos entender que al entregarle Amor al mundo nos nutrimos nosotros. 

Al aceptar lo que es y agradecer creamos una mayor abundancia en nuestro entorno. 

Al estar conscientes de que todos estamos aquí con una misión aprendemos a fusionar como un verdadero equipo. 

Al valorar cada momento, cada detalle, vivirlo al máximo, logramos entender que no sabemos cuándo lo volveremos a tener de nuevo. 


Como ese hermoso rompecabezas que es el Universo, y así como cada persona es una pieza fundamental, cada momento también lo es. Nadie sabe lo que va a pasar mañana… por eso vivir desde el Amor es la mejor decisión que podemos tomar cada mañana al despertar. 


Confiemos en la vida, confiemos en nosotros, confiemos en el mundo, confiemos en que todos estamos aquí con una gran misión y entre todos siempre seremos el mejor equipo… el rompecabezas completo.