Los septenios y yo.
De mi psicóloga aprendí que cada 7 años se cumple un ciclo en nuestra vida…
Cada 7 años nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra espiritualidad evolucionan.
Irónicamente el ciclo pasado y este me agarraron cerrando relaciones que marcaron un antes y un después en mi vida. Relaciones que me sacudieron tanto que partes de Tary Ann murieron… Cambiaron y evolucionaron.
Casualidad? Honestamente no creo en esas cosas.
No necesito creer en la teoría para saber que esto es tan cierto, porque lo he sentido en carne y hueso, lo he sentido en mi propia vida y experiencia.
Hoy, sentada aquí, a dos días de mi cumpleaños, solo puedo pensar que hay tantas cosas de la vida que no sabemos, que no conocemos, que no entendemos, pero que ahí se esconde la maravilla de la vida, en descubrir toda esta información valiosa en nuestro transitar a causa de nuestras experiencias.
Hoy sentada aquí miro hacia atrás y mi corazón solo se llena de un inmenso orgullo, de una gran satisfacción de saber que he vivido la vida de una manera perfecta, porque lo único que importa no es donde estoy, sino también como he llegado hasta aquí.
Hoy sentada aquí me felicito, por ser la Tary Ann que soy, esa de la que mi niña se siente tan orgullosa, porque al final ha llegado el momento de que la adulta se haga cargo.
Hoy sentada aquí mis ojos brillan de nostalgia de solo pensar en el camino que he recorrido, que aunque no ha sido fácil entendí que el papel de víctima no es la posición en la que quiero ni en la que merezco vivir… Al contrario, cada vivencia, cada experiencia solo me ha convertido en un alma más fuerte, más vulnerable y más valiente.
En mis 27 años de vida, todos mis cumpleaños habían sido un momento demasiado incomodo para mi. El solo hecho de pensar en tener que celebrar, cumplir y enfrentar tantas partes nuevas de mi que al final ni conocía ni reconocía, además tener que atender y preparar todo para celebrar mi propio día, solo me llenaba de mucha ansiedad, pero este año lo recibo completamente diferente. No ha llegado el día y llevo más de un mes preparándome para recibirlo, porque al final lo importante no es el resultado, que en este caso es la fecha de mi cumpleaños, lo realmente importante aquí ha sido el proceso para llegar a ese resultado… Mis meses de preparación.
Hoy miro hacia atrás y agradezco desde el fondo de mi alma y con toda la honestidad del mundo a todas esas personas que han sido parte de este hermoso transitar, sobre todo a esas personas que en su momento me lastimaron para hacerme un grandioso favor, el grandioso favor de estar aquí, el cual me llevó tiempo de entender.
Por primera vez después de 27 años mi cumpleaños realmente me llena de vida, porque aunque estoy a solo dos pasos del tercer piso, me siento más intensamente joven que nunca, llena de vida y de vitalidad. Me siento feliz con la persona que soy y con todo lo que hoy me conforma, una persona que se llena con las pequeñas cosas de la vida.
Para celebrar mi cumpleaños, mis papás me preguntaron que quería hacer, a lo cual simplemente respondí, quiero estar con mi familia cerquita del mar, no necesito más nada que eso. Mi psicóloga me preguntó, que sería para ti la perfecta celebración de cumpleaños, y fue justamente esa misma respuesta la que le di. Tan mágica es la vida que encontré una casita justo frente al mar y cuando la alquile y me pasaron el numero de Whatsapp el 24 de marzo de 2024, me di cuenta que el 5 de febrero del 2023 había pedido información sobre la misma exacta casa, pero al final no la termine alquilando porque me fui para México a vivir por un tiempo… Irónicamente el 5 de febrero del 2024, un año después del mensaje, fue justo el día en que finalizo mi relación anteriormente mencionada… y aquí estoy, justo un año después, en el mismo cuerpo pero con otra piel, cumpliendo un sueño que ya se venía manifestando sin tan siquiera yo saberlo.
Coincidencia? Honestamente no creo en esas cosas.
Aquí, frente a esta pantalla contando una historia que se sintió tan dolorosa, hoy me llena de una intensa vida que no puedo explicar, el simple hecho de ver cómo Dios se manifiesta en mi vida una y otra vez. Llena de vida al darme cuenta que el Universo siempre está conspirando a mi favor, incluso cuando siento que todo está fuera de su lugar. Es por esto que dicen tanto que cuando todo se desordena es porque está agarrando su perfecto orden… y es por esto que hoy me abro a contar mi experiencia y a ser vulnerable, para que asi como yo, aquellas persona que sientan que su vida está en desorden, entiendan que en realidad es un orden perfecto el que tu vida está agarrando.
Hoy, dos dias antes de mi cumpleanos estoy preparada para partir manana a celebrar mi septenio #4 en una casita frente al mar… justamente hoy decidí tomarme un dia de spa y regalarme un masaje, tan típico de mi que ni siquiera me preocupé por organizar nada para hacer en la casita, ni nada que llevar, pero saben algo? Anoche antes de dormir me acosté pensando en que sería maravilloso hacer un poco de yoga el día de mi cumpleaños al despertar, sorprendentemente mis papás como que me leyeron la mente, ya tenían una mañana de yoga sorpresa preparada para mi y yo no tenía ni idea. Y así, tan sencillo y tan ligero es como todo se va dando en mi vida, cuando me dispongo a soltar el control y a confiar.
Hoy entiendo que cada 7 años la vida da un salto cuántico, un salto mágico, porque hoy estoy yo aquí dando ese inmenso salto, viviendo un dia a la vez, y aunque se que en 7 años saltare aún más alto, por lo pronto me disfrutare al máximo el brinco que hoy estoy dando.
La casita frente al mar :)
