Descansa en mi…
Descansa en mi… me dijo Dios.
No necesitas tener todos lo problemas solucionados porque para eso estoy yo aqui contigo. Viviendo en ti… en cada paso que das, en cada camino que recorres.
Esas fueron las palabras que en el silencio logré escuchar de Él, uno de esos días en los que a duras penas podías escuchar lo que ocurría en mi entorno.
Aunque para mi, Dios habita en nuestra alma y nos acompana en cada momento del dia y de la vida en general, siempre hay momentos de profunda conexion que son necesarios con El. Hoy tuve uno de esos momentos…
Justo cuando me aproximaba a salir con mi hermana a dar un paseo sin rumbo alguno, mi alma intensamente me gritó, “ve y visita el santísimo un rato.”
Ahi estabamos las dos, despues de un dia de viaje sentadas sin saber para que habiamos ido a este lugar tan hermoso en este dia, pero si algo teniamos claro era para que… y eso era para conectar con Dios en el silencio y entre la energia de todo lo que conforma este lugar sagrado. Lo mas lindo de todo es que habia ido por la misma razon de siempre, pero no sabia que tambien iba a recibir la misma respuesta de siempre.
Visitar este lugar se ha convertido en un habito muy sanador para mi, pero honestamente aunque siempre he tenido claro que mi mision ahi es conectar con Dios, no me habia percatado de la respuesta frecuente que siempre recibo cuando voy: “descansa en mi.” Hoy, entendi que el santisimo es un lugar en el que descanso, y aunque siempre voy con millones de cosas por las que agradecer y otras tantas por dejar en manos de Dios, la realidad es que Dios no quiere ni espera mas nada de mi que un absoluto silencio, no solo fisico, sino tambien mental al estar ahi. Son muchas las veces que escucho esta frase repetirse una y otra vez en mi cabeza, hasta el punto de llegar a un estado de meditacion absoluta en el que el tiempo pasa demasiado rapido y me olvido de todo lo que me rodea.
Hoy entendí que mi pasión por la naturaleza viene de ese absoluto descanso, en el que conecto plenamente con Dios sin necesidad de expresar nada, solo aprovechando la solitud y apreciando mi entorno, sintiendo su presencia.
Hoy entendí que muchas veces nos enfocamos tanto en hablar con Dios, pero verdaderamente, Dios no quiere que le hables, El ya lo sabe todo… Dios sólo quiere que lo sientas y que entiendas que siempre está ahí contigo. Dios está presente en cada paso de nuestra vida, porque sencillamente fue Él quien nos entregó la vida, pero la mayoría del tiempo vamos tan rápido que ni siquiera podemos sentir su presencia en los momentos del día.
Hoy, justamente hoy, un día después de una noche sin dormir muy bien… Una madrugada, un viaje, un regreso a casa, entiendo que Dios solo quiere que descanse, pero que descanse en Él cuando me sienta intensamente agobiada. Hoy, era justamente uno de eso dias en los que el ruido me estaba reprimiendo, y en el estres de no querer hacer nada, mi mente estaba haciendo de todo.
Hoy, justamente hoy, Dios me sacudio por tercera vez con la misma frase una y otra vez resonando en mi cabeza “descansa en mi, descansa en mi, descansa en mi, no te preocupes por nada que yo tengo todo solucionado por ti.”
Solo me queda de leccion seguir entendiendo que en el silencio se esconden todas las respuestas. Que la basura no se va a vaciar si no nos encargamos de botarla, y que bonita manera de sacar la basura al simplemente aprender a descansar en la paz de Dios.
Cuando salí del santísimo me monté al carro y entre mi hermana y yo solo había mucho silencio, la realidad es que aunque al comienzo ella ni siquiera quería ir y yo no sabía en realidad por que estaba yendo, las dos habíamos logrado descansar en la gracia de Dios.
