Dios sin una religión.
Cuando sientes que la vida te esta
golpeando fuerte, es porque fuerte es la lección.
Muchos saben lo que es la salud mental,
pero pocos son los que experimentan sus terrores públicamente.
En silencio muchos sufren, y no hablo solo
de personas, hablo de familias.
Cada quién está viviendo su realidad,
enfrentando sus batallas y aprendiendo sus lecciones.
No hay guerrero mas fuerte, pero si hay
batallas mas duras, todas diferentes y únicas, suficiente para cada guerrero.
Lo lindo de todo esto es cuando aprendes
que no es necesario batallar, cuando ya sabes como remar, nadar y navegar de la
mano de Dios.
Dios no pide que te humilles, Dios no pide
que te deshidrates remando, Dios solo pide que lo escuches, porque en el silencio
encontrarás el dulce sonido de su voz.
Por momentos Dios se presenta en personas,
por momentos Dios se presenta en lugares, por momentos Dios se presenta en la
naturaleza que te rodea y te sostiene. Solo es cuestión de estar atento a su
llamado, a sus señales y a su presencia, porque al final todo lo que te rodea,
todo lo que te sostiene es su creación.
¿Quién dijo que Dios se estudiaba? Dios se
siente y entre más te abres a sentirlo, más le das espacio para hacerse sentir.
En mis batallas mas oscuras es cuando Dios
más alto ha gritado: aquí estoy para ti, solo hace falta que me veas, porque aquí
siempre estaré, soy parte de ti, vivo en ti y en todo lo que te rodea. No
tengas miedo, soy tu respaldo.
Y así mismo, paso a paso, hecho a hecho me
lo ha comprobado.
Solo en Dios he podido encontrar la paz que
tanto buscaba, porque no hace falta ir tan lejos para encontrar a Dios.
Dios es amor incondicional y vive dentro de mí.
Vive dentro de ti.