El dolor. Pt.2
Somos lo que dejamos en el corazón de las personas.
Porque aunque las personas nos lastimen, no podemos actuar desde el dolor.
El dolor se siente, se transmuta, se comprende.
El amor se vive y se comparte.
Somos lo que damos y damos lo que somos.
Porque aunque el día traiga afán y las noches se alarguen, siempre hay un Dios dispuesto a apoyar nuestro dolor.
Y que bonito es el dolor que nos expande, que nos hace crecer cada día.
Que bonito ese dolor que nutre porque nos hace renacer.
De esta vida solo me ha quedado una gran lección: el amor es todo y sin amor no hay nada, porque sin amor no hay Dios y sin amor no hay vida, y sin vida no hay alma, alma para sentir, alma para vivir.
Que bonito es el dolor que te hace sentir vivo.
Ese dolor que te recuerda que lo que une Dios, nada lo separa.