Crea tu propia historia.

Esta frase me recuerda que no estamos obligados a vivir una vida que no queremos vivir. Es nuestra propia decisión y tenemos el poder para decidir la vida que queremos vivir cada día. 


Todo en esta tierra es temporal, porque el camino por este mundo terrenal también es temporal. El cuerpo que tenemos y todo aquello que con el puede interactuar son solo interacciones temporales, que cambian y no permanecen. 


Independientemente de a cuál hora empiece o termine nuestro día, cada día es una nueva oportunidad para volver a empezar, para elegir el cuento que queremos vivir. Como seres tan materiales que somos, pensamos que muchas cosas llevan demasiada lucha por conseguir, una lucha que a veces no estamos dispuestos a dar. Nos limitamos mentalmente, pensando que muchas cosas no están disponibles para nosotros, o que quizás son demasiado lejanas. 


Hoy nos digo: nada es tan lejano si vas cambiando la perspectiva. 


Si cada día te vas acercando un poquito más a eso que quieres, ¿no crees que algún día llegarás? 


A medida que vas trabajando hacía eso que quieres conseguir, si vas disfrutando el camino no solo se te hará más ligero, sino también más rápido. Se abrirán puertas a nuevos caminos, se irán cerrando otras, todo dentro del hermoso proceso de fluir. Fluir sin miedo y a tu propio ritmo. 


Por eso escuchamos tanto que el control está en nuestras manos, las limitaciones en nuestra mente, y para convertir algo en realidad debemos manifestarlo primero en nuestro pensamiento, creyendo que sí es poSÍble.


Es posible crear la historia que quieras en tu realidad física, cuando lo logras visualizar y presenciar en tu imaginación. 


Reclama tu poder.