Yo creo en la magia.
Yo soy magia.
El verdadero milagro comienza en mi existencia. Tener el privilegio de estar aquí ya es magia.
Hoy me levanté pensando en que quizás Disney no nos ha contado historias equivocadas, historias irreales que “sólo pasan en las películas.”
Quizás nosotros hemos entendido los mensajes de maneras incorrectas.
Y es que ese es el verdadero propósito del ser humano, aprender a entender sin suponer. Pensamos que lo sabemos todo y nos limitamos a ver las situaciones desde una sola perspectiva.
¿Y si volteamos nuestra cámara hacia otra dirección o desde otra perspectiva qué veremos?
¿Será lo mismo o algo diferente?
Regresando un poco a Disney y sus películas, lo único que nos han enseñado al final es a vivir desde el amor. Lo que pasa es que en el camino siempre se atraviesa el ego. Ese ego con el que debemos lidiar y del cual podemos aprender. Ese ego que quiere tener el control y no fluir.
Es por esto que vemos la magia cómo algo tan irreal, porque nosotros mismos no lo creemos posible.
Si lo ves de esta manera, la magia llega hasta donde tú le permitas llegar. Hasta donde tú creas y confíes en el amor. La magia no es un superpoder, la magia simplemente es poder.
Es creer.
La magia se aprende, se descubre y se expande.
La magia está en encontrar tu para qué.
En entender para qué estás aquí y desde allí ir fluyendo con el plan de tu alma.
La magia es entender que las cosas no te pasan a ti, las cosas pasan para ti.
Un día entendí que Dios tiene una misión para cada uno de nosotros aquí en la tierra, y desde entonces entendí también que la magia está escondida en esa misión. Pero OJO, la magia no es el resultado de esa misión, la verdadera magia es el proceso.
El proceso de vivir fluyendo en dirección a esa misión con la satisfacción de saber que en el camino vas aprendiendo, cometiendo errores y entendiendo tu propósito en esta vida.
¿Y si te digo que el propósito final es entender que eres amor?
Que Dios está en ti y es parte de ti.
Que la única magia es creer y entender que la magia no es Dios, la magia eres tú porque Dios te creó, y desde ese momento nada te separa de Él.
La magia de la vida es entender que tú eres magia, que eres luz, que cuenta con Dios dónde quiera que vayas.
La magia es entender que Dios está presente en lo cotidiano de tu vida, en la naturaleza, en las emociones, en ti y en los demás.
La magia es aprender a ver la magia, porque cuando aprendes, ya no hay vuelta atrás.
👼🌈Ángel del Ser:
➡️ Aprende a convivir con tu ser.
Reponerte, abrazarte y mimarte.
Entrégate todo lo que necesites, cuando lo necesites.
Date tiempo, no hay afán.
Aprende a desarrollarte emocionalmente.
Convive con tu luz e integra tu oscuridad.