Soltar el control.
Cuando estaba en el colegio cada año que empezaba nos entregaban una agenda para llevar el control del año escolar, un horario de nuestras clases incluso con las horas de “recreo” marcadas, y con ello una campana que sonaba durísimo para pasar de un salón al otro, de una materia a otra. Nos enseñaron desde el día 1 a tener el control del tiempo en nuestras manos, pasa así crear una disciplina que nos iba a ayudar el resto de nuestras vidas. Así como nos enseñaron a tener el control, hoy me pregunto: ¿por qué nadie nos enseñó a soltar el control?
Es cierto que parte de crecer es aprender a organizar tu vida, aprender a usar tu tiempo de una manera adecuada, pero también hay una inmensa parte de la vida que simplemente no podemos controlar, el tiempo de Dios. Dicen por ahí que el tiempo de Dios es perfecto y hay tanta verdad en eso. Hay situaciones que muchas veces se salen de nuestro control y solo debemos confiar en que todo va a salir absolutamente bien.
Como seres terrenales que somos y tal como nos han enseñado, siempre queremos tener el control en nuestras manos, pero hay momentos en los que simplemente por esa pendeja necesidad de nuestro ego no permitimos que el Universo trabaje para nosotros. Con nuestros pensamientos ansiosos bloqueamos la energía en la que todo aquellos que anhelamos fluye armoniosamente.
Lo pongo de la siguiente manera, por si no me hago entender, cada pensamiento que tenemos en algún momento se manifiesta en nuestra realidad.
Ahora te pregunto:
¿Qué pasa si todo el tiempo tienes pensamientos negativos?
¿Qué tipo de realidad crees que estás manifestando en tu vida?
Aunque muchas veces tener el control de absolutamente todo suene y se sienta como la opción más segura, muchas veces NO es así. Hay situaciones en la vida en las que solo necesitamos fluir. Fluir y permitir que el Universo trabaje para nosotros, mientras que nos enfocamos en todo aquello que sí podemos controlar.
Quizás en este momento te estarás preguntando qué situaciones deben fluir y cuáles puedes controlar, pero la respuesta es bien sencilla: pregúntale a tu intuición. Aunque muchas veces nos queramos engañar nosotros mismos y jugar con nuestro corazón, en el fondo, SIEMPRE sabemos el camino que debemos tomar. Nuestra alma siempre está dispuesta a brindarnos esas respuestas, solo es cuestión de aprender a escucharla.
Los momentos en silencio con nosotros mismos, nos permiten descubrir estas respuestas. Una caminata en la naturaleza, un café en el patio, en la ventana o en el balcón, una meditación, un ratito escribiendo, un rato dibujando, momentos en los que vamos hacía dentro para encontrar las respuestas que necesitamos fuera.
De vez en cuando es necesario frenar para poder avanzar.
Ahora vuelvo y te pregunto:
¿No te hubiera gustado aprender en el colegio cómo soltar el control también?
Afortunadamente nunca es tarde para aprender, y HOY es el día para empezar a fluir, a confiar y a aprender que hasta cuando crees perder el control de la situación Dios ya tiene el control por ti. La vida es simplemente un resultado de las decisiones y los pensamientos que vas co-creando con Dios en tu camino, una hermosa manifestación.
Número del día: 1️⃣1️⃣1️⃣1️⃣
💭Lo que imaginas se manifiesta.
Recibe todo con amor.
Suelta cualquier duda, miedo o preocupación.